Un poco de mi

¿Quién soy? 

¡Hola!

Soy Matias Moretta

A veces la única manera de poder expresarme y hacer catarsis es a través de las palabras, por eso escribo, porque necesito escupir mis crisis internas.

Un breve recorrido.

Soy demasiado inquieto y curioso, Tengo muchos conocidos que pueden dar fe de lo que digo. 

Durante lo largo de mi vida he trabajado en incontable cantidad de lugares que no tenían nada que ver con el arte y la escritura, fui ayudante de cocina, repartidor, herrero, trabaje en fábricas, tuve mis negocios y emprendimientos personales, trabajé como diseñador gráfico independiente, hasta en una época vendía cartones de huevos, porque siempre estoy afrontando nuevos desafíos y metas, y todos ellos los veo como medios para cumplir objetivos.

Como les dije al principio, siempre tuve dentro mío tuve esa curiosidad que me llevó a querer aprender un poco de todo, si no sabía algo y me interesaba no paraba de insistir hasta aprenderlo o preguntar hasta que me lo enseñaran, y al día de hoy sigo siendo así, no es algo que busqué, me sale solo, por suerte vino conmigo de fabrica.

Desde chico me gustó la lectura, recuerdo a mi tía leyendo todo el tiempo y yo metido ahí al lado de ella -¡No! ¡Estos libros son para grandes!- me decía mientras ocultaba lo erotico de sus novelas.  Me recuerdo también robando las selecciones a mi abuelo  (una revista que en esa época venía con el diario) porque hablaban de todo un poco, me volvía loco con revistas como la muy interesante o esas que hablaban del espacio y cosas que para mi eran muy raras.

Siempre suelo contar la misma historia, cuando tenía unos diez años aproximadamente, mi abuela me regaló una novela gráfica de Bonnie and Clyde y todavía hago memoria de estar alucinado con la imagen de ellos dos y sus aventuras, que no terminaron para nada bien, debo decir. Eso despertó en mí las ganas de escribir y dibujar, mi mama ya dibujaba y pintaba por hobbie y yo me ponía al lado de ella y aprendía, manchaba, tiraba, reciclaba, era insoportable, igual que ahora.

Mucho tiempo pasó y me fui perfeccionando de a poco en ambos mundos pero había una diferencia entre uno y otro, por más que no me sentía muy buen dibujante, no me costaba tanto mostrarle a los demás lo que hacía, no tanto como me costaba mostrar lo que escribía, así que fue un reto muy grande ir rompiendo ese estigma, si nadie leía lo que hacía ¿Como iba a saber si era bueno o no?, aunque debo confesar que  con el dibujo cometí el error de abandonarlo por mucho tiempo, cosa que al día de hoy me arrepiento de haber hecho.

De a poco, mientras cursaba la carrera de diseñador industrial, me di cuenta que es lo que realmente quería para mi y me fui soltando a experimentar, mostrar, recibir críticas y aprobaciones. Es así, que al día de hoy me di el lujo de autopublicar junto al colectivo editorial GDM (gente de miércoles)  un pequeño poemario ilustrado “Cuando el viento no mueve las hojas”, publique también dos pequeños fanzines, “Ausencias” y “La gente de siempre” este último se podía descargar gratis de manera digital. En dos mil veinte, con pandemia y todo, pude darme otro lujo, el de publicar junto a la editorial Subsuelo mi primer novela gráfica “Mierdopolis”. Todos ellos con sus aciertos y errores pero sobre todo con sus aprendizajes. 

Ahora me largo a esta aventura narrativa, a expresarme por este medio y dejarme guiar, así que te invito a tomarte un mate (infusión que tomamos muchos por acá en Argentina) y disfrutar de este viaje conmigo.

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